Mostrando entradas con la etiqueta TotalPlay. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta TotalPlay. Mostrar todas las entradas

viernes, 6 de julio de 2012

Los detalles del diablo en Televisa-Iusacell [Televisa-Iusacell - 2nda parte]

Nelson Mandela en su autobiografía Long Walk to Freedom refiere que es muy fácil juzgar las decisiones después de que se toman, porque en el momento que se realizan no se cuenta con toda la información, ni se está en la tormenta y el fuego cruzado. No estuve sentada en el Pleno de la Comisión Federal de Competencia para autorizar la adquisición de la controladora de Iusacell (GSF) por parte de Televisa, pero al analizar la resolución habrían contado con mi voto en contra de esa unión. Veamos algunas razones del por qué de mi voto en contra en adición a las que expuse en mi colaboración pasada.  Gestión “separada”. ¿Por qué Cofeco aceptó las condiciones de Televisa y Grupo Azteca de que sólo los directivos “relevantes” cuyas decisiones trasciendan de forma “significativa” no sean sus empleados? El abuso de conceptos indeterminados como “relevante” y “significativa” diluye la intención de Cofeco de mitigar riesgos de colusión. En la última revisión de la Federal Communications Commission sobre propiedad de medios, ésta reconoció la importancia de impedir la unión de las 4 grandes firmas (ABC, CBS, Fox y NBC) por los riesgos a la competencia. Si bien este matrimonio Televisa-Azteca es para un operador móvil, la concentración e integración vertical de estos consorcios sería envidiada por cualquiera de las 4 grandes de EUA. Cofeco debió haber exigido que la controladora de Iusacell y ésta empleen su propio equipo para que puedan tomar sus decisiones de manera independiente. Cofeco no está para que Televisa y Azteca se ahorren las nóminas y menos cuando los riesgos inherentes a la operación autorizada son elevados.  Administración “independiente”. Los vicepresidentes y sus subordinados directos de Televisa y Azteca que gestionen directamente y lleven el curso ordinario de negocios de obras audiovisuales y de venta de publicidad, no podrán estar en el consejo de administración, ni en otro órgano de gobierno de GSF y subsidiarias. ¿Es suficiente el candado de vicepresidentes y subordinados directos? No. Estos consorcios como cualquier consorcio similar en el resto del mundo, aprovechan las sinergias y conocimiento de sus empleados de todos los niveles y para todas sus empresas, no sólo los VPs y sus inmediatos pueden compartir información sensible.  Desinversión. Cofeco aprovechó el Convenio de Accionistas entre Televisa y Azteca para que en caso de que se porten mal entonces una de ellas tenga que adquirir de la otra el 50% de GSF. ¿Cómo? ¿Cofeco se colgó de un convenio entre particulares? Sí, leyó usted bien. No vaya a pensar mal, Televisa y Azteca cumplirán todas las obligaciones y no habrá necesidad de que ellas mismas modifiquen cuando gusten su Convenio de Accionistas para evadir esta obligación de desinversión en GSF.  Venta de canal de TV. Si Televisa o Azteca por alguna razón incomprensible, llegaran a obstaculizar la licitación de una tercera cadena de TV abierta, deberán vender un canal nacional de TV en 1 año a partir de que “la resolución respectiva que haya causado ejecutoria”. Se escucha bien, pero en México para que sea “ejecutoria” una resolución pueden pasar 3, 5 ó 7 años. Así que esta condición da más tranquilidad psicológica que real.  Empaquetamiento de señales. Televisa y Azteca se obligan a tener una oferta pública para vender empaquetados sus canales de TV abierta y por otra parte para vender en paquete sus canales de TV abierta y restringida. El precio podrán ponerlo como quieran, por lo que podría costar por suscriptor y por mes 1.94 dólares sólo las señales abiertas y 1.96 el paquete B que incluye también las señales restringidas. ¿Qué podría hacer Cofeco en estos casos? Cofeco pudo haber exigido que no sólo el Secretario del Consejo y los auditores presentaran certificados de que Televisa y Azteca están cumpliendo con no intercambiar información y están obedeciendo a la Cofeco, sino que todos los accionistas que directa o indirectamente sean propietarios de más del 5% de acciones de GSF, Iusacell y Totalplay, y sus consejeros y directivos, presenten una manifestación bajo protesta de decir verdad y reconociendo que declarar falsamente ante la Cofeco sería un delito que merece pena de prisión, afirmando que están respetando la ley de la materia y las obligaciones impuestas por Cofeco. Esto no sería una garantía de cumplimiento a la ley y a Cofeco, pero el saberse obligados como personas físicas y sin los escudos corporativos pudiera reducir el incentivo de violar las normas.

El diablo está en los detalles: Cofeco [Televisa-Iusacell - 1era parte]

La Comisión Federal de Competencia autorizó la adquisición por parte de Televisa de las acciones de la sociedad que controla a Iusacell y TotalPlay, sujeta a diversas condiciones que pretenden despejar los riesgos que la propia Cofeco detectó en enero pasado. Las condiciones de disolución de la patria potestad sobre Iusacell de Televisa y Grupo Salinas si se portan mal, o la obligación de vender uno de sus canales de TV abierta, suenan muy interesantes y pareciera que la resolución de Cofeco fue la correcta. Pero el diablo está en los detalles. Al analizar la resolución de Cofeco y si hubiera sido comisionada, ¿habría votado con la mayoría o con el disidente Comisionado Miguel Flores Bernés quien consideró que las condiciones propuestas no resultan suficientes para evitar los riesgos en los mercados de contenidos y canales en TV restringida y publicidad en TV abierta, así como para evitar la colusión de las empresas? Veamos las razones de por qué habría habido un voto adicional en contra de la autorización de Cofeco.  Acepto, luego impugno. En telecomunicaciones la historia ha sido así. Aceptan ante la Cofetel o la Secretaría de Comunicaciones y Transportes las condiciones, reciben la concesión o autorización. Acto seguido presentan la demanda en tribunales y ganan. Basta con preguntarle a Unefon cómo adquirió sus concesiones y luego ha ido ganando en tribunales respecto a la imposición inconstitucional del pago de intereses cuando Javier Lozano Alarcón era Presidente de Cofetel. No sería extraño que actuaran en esta ocasión así. Hay precedentes en el cual se han impugnado con éxito las condiciones en concesiones que se renuevan, bajo el argumento de que el concesionario no tuvo opción y por tanto aceptó la renovación sin que existiera un consentimiento válido. ¿Le convendrá a Televisa seguir los pasos del litigio con la posibilidad de ganar esta vez y tener a Cofeco como un enemigo permanente? No creo, porque la posibilidad de hacer efectivas las condiciones de Cofeco es posible, pero con probabilidades reducidas en un país con un Estado de Derecho en construcción.  Licitación de la 3era cadena de TV abierta. La existencia de una tercera cadena (recuérdese que jurídicamente no existe ninguna cadena nacional) en nada elimina la posibilidad de colusión. Afirmar lo contrario sería tanto como pensar que la instalación y despliegue de infraestructura, la generación de audiencias, la venta de publicidad y la disponibilidad de televisores digitales en todos los hogares mexicanos, es algo que se alcanza de un plumazo o en el corto plazo. Además, la resolución obliga a que Televisa y Grupo Salinas no obstaculicen la licitación de una tercera cadena, por lo que si Cofetel decide licitar por localidades o regiones y no con cobertura nacional, entonces Televisa y Grupo Salinas pueden impugnar la licitación -como es tradicional de Grupo Salinas- y al mismo tiempo estar cumpliendo con la resolución de Cofeco conforme a Derecho. Jamás se menciona en la resolución de Cofeco que Televisa y Grupo Salinas no pueden participar en las licitaciones para TV abierta, a pesar de que ella misma confirma que cuentan con el 95% de las concesiones y que Televisa “cuenta con poder sustancial en el mercado de transmisión de señales de TV abierta”. Finalmente, hay interpretación judicial amplia en cuanto a que un gobernado no puede renunciar a un derecho sobre un acto futuro y por tanto desconocido en sus detalles al momento de hacer la renuncia. Ello habilitaría a que si existen términos que estos grupos televisivos considerasen contrarios a sus intereses, impugnen y la licitación se entrampe, en tanto el matrimonio Televisa-TV Azteca goza de su luna de miel con su Iusacell y sus respectivos negocios de TV abierta. Para certeza jurídica, ¿por qué Cofeco no exigió que Televisa y Grupo Salinas se obligaran como si fuera un convenio de transacción de cosa juzgada ante los tribunales federales? En la próxima colaboración veremos los pormenores de la pretendida condición de venta de acciones y la venta de canal de TV abierta ante incumplimientos, los intentos por separar las gestiones y administración de las empresas, el empaquetamiento de canales y otros aspectos relevantes.